Es la primera vez que en España el Gobierno pide que no se consuma un producto tan popular como el aceite de girasol y la gestión de la comunicación por parte del Ministerio de Sanidad está siendo casi tan mala como cuando Villalobos y su caldito. La nota de prensa, la única información oficial sobre la alerta sanitaria, es bastante confusa. Primero nos piden que no tomemos aceite de girasol porque hay una partida contaminada y aún no se sabe qué marcas están afectadas. Después dicen que no es peligroso para la salud y que tampoco pasa nada s