Aunque la extracción dental es uno de los procedimiento con más riesgo de que las bacterias ingresen en la sangre, el cepillado puede lesionar gran cantidad de tejido de las encías. Para investigar estos efectos, el equipo dividió al azar a un grupo de 290 pacientes con una extracción programada en tres subgrupos que debieron utilizar antes de la intervención un cepillado, un antibiótico y un placebo. El estudio demostró que es casi tan peligroso cepillarse como sacarse una muela para el ingreso de bacterias en sangre.